El 15 de septiembre de 2018, José Manuel de la Sota moría a los 68 años en un siniestro vial sobre la ruta nacional 36. Ocho años después, Miramar de Ansenuza recuerda especialmente al gobernador que confió en su futuro.
Durante su gestión impulsó la costanera, la obra que cambió para siempre la fisonomía de la localidad, recuperó su vínculo con la laguna y abrió una nueva etapa de crecimiento turístico.
Esta transformación se concretó durante la intendencia de Adrián Walker, quien también gestionó y trabajó junto al Gobierno provincial para hacer posibles estas obras.
En diciembre de 2013, De la Sota y Walker inauguraron el completamiento de la defensa y la costanera en un tramo de 1.100 metros sobre la zona céntrica. En 2015 se habilitó una nueva extensión hacia el oeste y el Hotel Casino Spa Ansenuza.
De la Sota también impulsó el nombre con el que hoy se identifica la localidad. En 2013 expresó: “Sería bueno llamarla Miramar de Ansenuza”. Un año después, el Concejo Deliberante oficializó la nueva denominación.

Fue además uno de los grandes impulsores de una frase que terminó identificando a toda la región: “Córdoba tiene mar”.
Más allá de las distintas opiniones sobre sus gestiones provinciales, en Miramar de Ansenuza permanece un agradecimiento que atraviesa los colores políticos.
A ocho años de su muerte, De la Sota sigue presente en las obras que cambiaron la historia de Miramar y en la memoria de un pueblo que no olvida a quienes confiaron y trabajaron por su futuro.

