Días atrás, las asociaciones de protección animal de Balnearia y Miramar de Ansenuza nos informaban que venían siguiendo el caso de una perra en Marull que llevaba varios días en la calle, en celo y sin atención.
Por este motivo, y viendo el malestar que se generaba en las calles —con varios perros siguiéndola y sin que recibiera asistencia—, decidieron trasladarla y garantizar su castración.
El costo de la intervención fue de $120.000 y, hasta el sábado, el refugio llevaba recaudados $80.510 (55.210 + 28.300), aportados por vecinos de Balnearia y Miramar, según informaron las asociaciones.
Ese malestar, nos explicaban desde Animalística, tiene un trasfondo claro: hace un par de años que en la localidad no habría políticas activas de control poblacional, lo que convierte a Marull en una de las pocas localidades de la región sin un programa sostenido.
Por esa falta de continuidad, agregaban, los casos se repiten y terminan siendo derivados: este año ya asistieron tres camadas provenientes de Marull, todas resueltas por las dos localidades.
Las asociaciones destacaron que “es una cuestión de salud pública” y pidieron que el municipio vuelva a implementar castraciones para evitar que la situación siga escalando.
Ahora, la perra está al resguardo mientras se recupera de la operación, pero lamentablemente no pueden sostenerla y será dejada nuevamente en la calle.
Por eso, quienes puedan colaborar o brindar un hogar pueden comunicarse con los perfiles del refugio: @refpatitasalrescate y @animalisticamiramarcordoba

